Publicado: 1 de Febrero de 2019

El Muro de la Sal abrió sus puertas el 9 de octubre de 2015. Es un local con un encanto especial situado en el Paseo de la Barra, en el puerto de Cabo de Palos.
Su nombre se debe al lugar donde se ubica. En 1940 se construyeron unos grandes depósitos, donde llegaba la sal procedente de las salinas de Marchamalo para su posterior carga. Esta actividad industrial transformó la fisonomía del puerto y revitalizó la economía de Cabo de Palos. El Muro guarda muchos recuerdos que lo hacen único.
Antiguamente había unas cuevas que los pescadores utilizaban para refugiarse. El Muro de la Sal no quiere que se pierda toda esa historia y por este motivo, se pueden ver en sus paredes dibujos que plasman cómo eran.
Hace 30 años, cada verano, aquí, tenía lugar la fiesta de la Virgen del Mar. Se organizaba una feria con diversas casetas y actividades donde las familias del pueblo y los veraneantes se reunían a celebrar.
Este proyecto fue idea de Nandi Celdrán, que amaba Cabo de Palos. Quería un chiringuito distinto a los restaurantes del resto del puerto, donde los pescadores y la gente del pueblo, todos sus amigos pudieran reunirse. Compartir buenos momentos junto al mar disfrutando de una buena cerveza y picoteo variado. Y así, años más tarde se hizo realidad.
En El Muro de la Sal nos gustan las tradiciones y por ello, en los dos últimos años, en agosto colaboramos con Elvira Carralero,  guionista y directora de “La Nave del Miedo”. Representación teatral del hundimiento de El Sirio. Más información en  https://www.cartagena.es/detalle_noticias.asp?id=50304
Queremos aportar nuestro granito de arena y participar en las mejoras para el pueblo. Así, colaboramos con la AAVV de Cabo de Palos, en las distintas campañas de protección al medio ambiente que han organizados distintos clubes de buceo, con La Manga Bikes para que los turistas utilicen bicis para moverse por La Manga y Cabo de Palos y hacer campaña contra la contaminación y proteger el entorno y la naturaleza.
Su ubicación privilegiada, esa forma de chiringuito, sus distintas terrazas, las jarritas con flores en las mesas, las pinturas en las paredes, las carretas de sal, la chimenea, una decoración única con todo tipo de detalles junto con las vistas al mar, hacen que El Muro de la Sal sea único e inigualable.
La carta está en constante desarrollo y es apta para todo tipo de público. Queremos que los clientes disfruten de deliciosos y variados platos. Ingredientes frescos, distintas especias, variedad de sabores… y siempre el toque del chef para aportar magia en nuestra cocina.
Es el sitio idóneo para ver las puestas de sol. Saboreando un cocktail o gin tonic viendo la entrada y salida de los barcos a puerto en verano, o con una manta y un delicioso café junto a la chimenea en invierno.
Son estos singulares detalles los que hacen de El Muro de la Sal un lugar mágico.
¿Qué os  parece nuestra historia?
¿Tenéis recuerdos, anécdotas, buenos momentos en El Muro? ¡Queremos conocerlo! ¡Contadnos! y también ¡compartid vuestras fotos!